Errores más comunes al planchar

El hecho de planchar y obtener los mejores resultados no es tan fácil como puede parecer y, muy a menudo, cometemos errores que quizás podríamos evitar siguiendo algunos consejos que nos facilitaran el proceso.

Así pues, lee con atención y estate atento para empezar a sacar de la lista todos aquellos que ya cometes.

Principales errores durante el planchado

  • Evita sobrecargar la secadora, en caso que la utilices. Si lo haces, lo único que consigues es que la ropa salga aún más arrugada de lo que ha entrado. Del mismo modo, y si eres de los que la tiende, no está de más que antes de hacerlo la sacudas. Así propicias el hecho de estirarla y que quede con menos arrugas una vez seca.
  • Como en este último consejo, también es importante que la sacudas antes de empezar a planchar. Si lo haces ayudas a que la ropa vuelva a su estructura original.
  • No ajustar el nivel de calor de la plancha a cada tela puede provocar arrugas innecesarias. Así que lo mejor es adaptarla para poder quitarlas adecuadamente y quitar los pliegues y dobladillos que se puedan producir durante el proceso de lavado. Si intentamos planchar todas las prendas a la misma temperatura, podemos arruinarla sin darnos ni cuenta.
  • Planchar la ropa cuando está muy seca puede estropearla e, incluso, quemarla. Lo mejor, pues, es usar el vaporizador que se encuentra en la plancha para luego proceder con el planchado y hacerlo más efectivo.
  • No es necesario usar siempre agua destilada. Hoy en día, las planchas están adaptadas al uso de agua del grifo. Si en la zona que vives, el agua es muy dura, puedes usar la mitad de agua destilada y la mitad de agua del grifo.
  • El hecho de no vaciar los depósitos del agua tras su uso puede dañar los sistemas de la plancha. Así que mejor acostúmbrate a hacerlo en cuanto acabes con tu tarea y la plancha este fría.plancha correcta para un buen resultado final
  • El hierro de la plancha debe pasar por un proceso de mantenimiento, lo que implica limpiarlo de vez en cuando para evitar que la suciedad se quede pegada en la ropa y se queme.
  • ¿Usas almidón? Tan solo es necesario que pulverices una pequeña cantidad en tu ropa y dejes que este penetre.
  • No planches la ropa delicada a la máxima temperatura. Así que mejor ordenala, de más delicada a más fuerte, y empieza con una temperatura baja para proseguir posteriormente con una temperatura más elevada.
  • Finalmente, ¿es necesario que planches la ropa de una sola vez? ¿Por qué no tomas descansos entre prenda y prenda? Debes pensar que cuanto más rato pasa, más alta es la temperatura en la plancha y ello puede perjudicar irremediablemente el tejido que estés planchando en cada momento. Para, desconéctala, y vuelve a empezar pasado un tiempo prudencial. Tanto tu ropa, como tu espalda, seguro que te lo agradecen.

¿Has tomado nota? Ahora seguro que el proceso de planchado no se te hace tan pesado…

javier traite

Historiador malogrado y escritor torcido. Amo de casa.

Etiquetas:

Estaremos encantados de escuchar lo que piensas

      Deje una respuesta

      Ver más

      • Responsable: CLICK CONTENTS SL.
      • Finalidad:  Moderar los comentarios.
      • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
      • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a 10DENCEHISPAHARD SL que actúa como encargado de tratamiento.
      • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
      • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

      Zona Herramientas
      Logo
      Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para fines de afiliación y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver
      Privacidad